Carretera, calor y agua

Dejando la ciudad de Islamabad atrás, antes de la salida del sol 4.30 am, puedes saber cual es la actividad de una ciudad, por el movimiento de vehiculos a esas horas de la madrugada.

Grandes avenidas con sin vehiculos, poco agobio de gente y mucha construcción, son la característica de Islamabad. Distanciandonos de la capital, por la carretera hacia Karakorum hightway, cade vez la carretera se va haciendo más estrecha y el asfalto más rugoso. Los bordes de la carretera van cogiendo alegría conforme avanza el día.

Es muy caractierisco ver a los trabajadores dormir en los tejados de las mismas tiendas con camas de cuerdas. Circulamos con un minibus para 6 integrantes de la expedición, más conductor, asistente de conductor y todos los petates de la expedición y los de otros alpinistas que se han añadido al traslado hasta Chilas.

Las horas van cayendo al igual que el intenso sol que convierte el autobús un horno. Viajo comodo delante junto al conductor para ir realizando fotografías mientras el agua de la botella se va calentando. Después de subir un primer puerto de montaña, paramos en una planicie donde hay un restaurante de carretera.

El desayuno Pakistani es tortilla de pimiento rojo con Zup y txapati. Seguimos acumulando horas de viaje, pero bebiendo tanta cantidad de líquido no llegar la hora de parar a realizar una parada técnica «pipí room»

Una buena siesta encima de los petates, es una necesidad que me exige el cuerpo, a media mañana. La hora de comer llega, en una población entre el rio indo y las montañas desiertas, Hemos pasados varios puentes sobre el río y muchos controles que exigen entregar en cada uno de ellos la numeración de la matrícula del vehículos, nombre y numeración del conductor y otras datos que no entiendo. Nos indican que es por nuestra seguridad, es zona fronteriza con una tribu muy radical que se caracteriza por realizar actividades que no fomentan el turismo. En varios tramos incluso nos acompaña un militar, con su correspondiente kalafnicof. Buen ambiente y muchos temas de conversación, en esta forma de viajar por esta carretera.

Durante la tarde y ya en zonas donde hace honor la fama de la Karakorum Highway, podemos ver la gran aflicción que hay a decorar los camiones. Como más al norte nos dirigimos, menos circulación nos encontramos. Controles y mas controles para acomunar un total de 17 horas de viaje, para llegar a Chilas, zumo de papaya embasado nos espera a la entrada del hotel de carretera, dutxa de agua de glaciar y cena. Tras ello realizamos la votación sobre cual es la mejor fotografía del día, sobre el reto que empezamos con Xevi para motivar a realizar la fotografía que trasmita lo que hemos realizado durante el dia. Al llegar a la habitación toca descargar fotografías, catalogar con su código, importar a Lightroom, desechar las fotografía malas y escribir la entrada.

Mañana nos espera la carretera hasta Skardú, la última ciudad antes de entrar en el trekking. Espero tener conexión hi-fi, hoy en Chilas, solo disponen de antena parabólica, agua de glaciar y un generador para un hotel con 40 habitaciones. Sigue haciendo mucho calor al lado de esta carretera y la botella de agua está al lado de la cama… buenas noches.